Nikolaustag

marta sanchiz lopez san nicolas


Hoy es un día especial para los más pequeños de las casas, pues mañana es Nikolaustag, el día de San Nicolás y esta noche debemos dejar nuestros zapatos bien limpios cerca de la puerta de casa, para que Nikolaus nos los llene con dulces, nueces, naranjas y algún pequeño regalo. Pues el día 24 de diciembre volverá con un regalo más grande. 

Se celebra el día 6 de diciembre, fecha de su muerte en el año 342. Su tumba se encuentra en Demra, pero no sus restos. Según la leyenda, fueron robados por marineros italianos en 1087 y llevado a Bari, al sur de Italia.

Su historia comienza tras la muerte de sus padres que le dejaron una gran fortuna, ingresó en un monasterio y es cuando empiezan sus milagros y sus buenas acciones.

Fue misionero, teólogo, y patrón de marineros, comerciantes, cocheros y nombrado obispo de Demra.

Se le atribuyeron milagros y leyendas. Una de ellas es que San Nicolás repartió una bolsa de monedas de oro a un vecino para pagar la dote de sus tres hijas, evitando que se prostituyeran como quería su padre. La bolsa la mandó por la chimenea, de ahí la tradición de poner los calcetines en estas para que San Nicolás las llene de dulces. También ponía monedas en los zapatos de los más necesitados, por eso, esta noche tenemos que dejar nuestros zapatos cerca de la puerta de nuestra casa.

Hay un apartado de correos especial creado para mandar cartas a San Nicolás, y que nos contestarán un grupo de voluntarios. Tienen su página web: NIKOLAUS POST o también podemos darle nuestra carta en persona, pues suele estar en los Mercados de Navidad. Eso sí, siempre lleva un cuaderno dorado donde apunta el comportamiento de todos los niños. Si hemos sido malos o desobedientes, seremos castigados por su paje Ruperto que nos azotará con un látigo.

Ruperto, es su paje que siempre le acompaña. Sobre él hay tres teorías:

1.- Es un diablo derrotado por San Nicolás
2.- Es un huérfano etiope que San Nicolás lo salvó comprándolo a unos piratas
3.- O un simple ayudante que se volvió negro de tanto subir y bajar las chimeneas para dejar los regalos.


marta sanchiz lopez san nicolas

No hay comentarios:

Publicar un comentario